domingo, 12 de octubre de 2008

Visita de dos días a Naoshima


No tengo tiempo para describir los mil y un prodigios que guarda la pequeña isla de Naoshima, en el Mar Interior de Seto, uno de los lugares más extraordinarios de Japón. El lector curioso hará bien en pasearse con detenimiento por las páginas de Benesse Art Site Naoshima para enterarse de qué es lo que malamente muestran estas imágenes, tomadas hace un par de meses con una cámara de bolsillo, durante nuestra segunda visita a la isla, después de cinco años. La música es de Kensaku Tanikawa, hijo del poeta Shuntarô Tanikawa, y pertenece al cd Kiss, en que se alternan y combinan la música de uno y la poesía de otro. Puede descargarse gratuitamente la pieza, que se llama Endless Passion.

Puse una versión con notas que dicen lo que se va viendo aquí.

1 comentario:

Jazmin Velasco dijo...

wooow. Me fascinan las descripciones e imagenes de esos lugares tan lejanos y ajenos... qué ganas de estar por ahí.