sábado 31 de octubre de 2009

Ocasiones de iluminación

El upāsaka Ch’ang Chiu-ch’en (張九成) ponderaba en el excusado un koan cuando oyó croar una rana y despertó:

春天月夜一聲蛙
撞破乾坤共一家

Noche de luna en primavera. Croa una rana.
Hace añicos el cosmos: lo vuelve una familia.


* * *

Encontré la anécdota y una versión en inglés del poema en The Golden Age of Zen. Zen Masters of the Tang Dinasty de John C. H. Wu, Yangmingshan, Taipei, 1967, pero el texto chino en esta página. Me pregunto si el croar de esa rana no habrá hecho saltar, algunos siglos más tarde, a la que oyó Bashô caer en el viejo estanque.

3 comentarios:

Antonio Raúl Karam García dijo...

Lamento no seguirte como quisiera. ¿Qué es lo que oyó Bashô caer en el viejo estanque? Tal vez sea vergonzoso que lo pregunte, pero pocas veces el escrúpulo y la vergüenza iluminan al ignorante. Así, sin desear exceder los límites de tu condescendencia, te ruego me compartas el resto de la historia o dónde puedo conocerla. Un abrazo.

Guillermo Sheridan dijo...

Bueno, es muy hermoso el texto, pero el contexto...

Es imposible no establecer santos paralelos causales entre el croar de la rana y el culo que brama; ni entre la rana en su estanque y el sapo en el retrete, y etcétera.

Por otro lado, como ya narré alguna vez, no sé dónde, hablando de la diocesilla Baubo (o Imabe), un pedo a tiempo no sólo salva al mundo, sino replica, little bang, al cosmos, big bang.

Oz dijo...

Hola, felicitaciones por el blog, es muy interesante y ameno.
Saludos desde
http://leyendas-de-oriente.blogspot.com/