lunes, 31 de diciembre de 2007

Como cruzan los jóvenes el bosque


Let's end it with big laughs!, originally uploaded by ionushi.

En Japón, a Borges le pareció admirable que la gente entrara a los templos riendo y bromeando; que la experiencia de lo sagrado no estuviera reñida con el buen humor. Lo hemos visto no sé cuántas veces. Tras el momento de recogimiento ritual, que suele durar pocos segundos, la gente vuelve naturalmente “a engolfarse en la vida” (Gabriel Zaid).
      Tres jóvenes cruzan el Bosque de la Verdad (Tadasu no mori), en el norte de Kioto, después de participar en una de las ceremonias solemnes que rigen el transcurso del Aoi Matsuri, un festival que se celebra desde de la época Heian. Al fondo se ve una de las puertas del Santuario de Shimogamo, que precede a la ciudad, pues data del siglo VI. Se dirigen al Santuario de Kamigamo, estación final de las festividades. Viéndolos, alegres y ligeros por la senda de siglos, no recordé las palabras de Borges, sino el poema de Ungaretti:

      Senza più peso

      Per un Iddio che rida come un bimbo,
      Tanti gridi di passeri,
      Tante danze nei rami,

      Un'anima si fa senza più peso,
      I prati hanno una tale tenerezza,
      Tale pudore negli occhi rivive,

      Le mani come foglie
      S'incantano nell'aria...

      Chi teme più, chi giudica?


En la traducción de Tomás Segovia:

      Sin más peso

      Por un dios que se ría como un niño
      tanto grito de pájaro,
      tanta danza en las ramas,

      un alma queda sin más peso,
      los prados tienen una tal ternura,
      un tal pudor en los ojos revive,

      las manos como hojas
      se encantan en el aire…

      ¿Quién teme ya, quién juzga?

Así, como cruzan los jóvenes el bosque, con un dios que se ríe como un niño —y que más parece una deidad del shinto que otra cosa—, salimos de este año fabuloso. Que haya sido tan bueno para ustedes.

1 comentario:

ALBERTO dijo...

Qué bella imagen y que fuerte significado sonriente.
Pero también qué extraña sincronía de significados, incluyendo el que está al fondo: el hecho de que cruzan "el bosque de la verdad".