domingo, 12 de abril de 2009

Una campaña en contra de las moscas


Foto: © Masashi Yano: Mosca que guarda el Tofukuji

Mi amigo Masashi Yano, que tiene aficiones curiosas, me envía una nota publicada en el periodico Asahi el 3 de abril de este año que reproduzco aquí, con la traducción resumida hecha por él mismo: 
東京中のハエ全滅を(1925年8月)

真夏の一日、東京市民がハエを追いかけ回した。1925(大正14)年8月15日、市が音頭をとった「ハエ捕りデー」。紙面には「東京中のハエ全滅の意気で後ろ鉢巻の全市民飛行機も飛び出す騒ぎで」という見出しがついた。
43万の世帯に駆除薬を無料で配り、約2メートル四方のハエを一瞬で焼き殺すという「新兵器の火炎噴霧器」なども用意した。「各町では大太鼓をたたいて『ハエ退治』と触れ回った」。本所区(現墨田区)では商品目当ての子供が前夜からハエを捕まえて早朝から区役所へ押しかけた。
この1日で何匹のハエが捕れたのかはわからないが、直前に西神田署管内であった「ハエ捕り週間」では56万匹を退治したというから、全市では相当な数になるだろう。
(朝日新聞4月3日金曜日朝刊)

EXTERMINAR TODAS LAS MOSCAS DE TOKIO

En el abril de1925, el gobierno de Tokio organizó el "Día de la caza de moscas”.
           El gobierno metropolitano repartió gratuitamente insecticida a la población. Además, pequeños lanzallamas, capaces de matar moscas en dos metros a la redonda.
           Se desconoce la cantidad total de moscas cazadas. Pero hay datos de que en “la semana de la caza de las moscas” en Kanda, se cazaron más de 560.000. Es de suponer que el número fue considerable.
(Asahi Shinbun, 3 de abril de 2009)
Para quien no haya vivido en Japón, la historia quizá parezca inverosímil, pero es más bien típica y muestra rasgos característicos: el temor a la contaminación, el afán por cuidar las apariencias, la meticulosidad obsesiva, la necesidad de ritualizar, la preferencia por las soluciones tecnológicas, para mencionar los más evidentes. Hay temas para un antropólogo y enigmas para un reportero: ¿cómo llevaron la cuenta de las víctimas?; ¿qué ocurrió más allá de Kanda?; ¿cuál fue el destino de los cadáveres?; ¿había premios para los exterminadores? ¿queda alguno de esos lanzallamas?
           Y sobre todo, ¿nadie se opuso a la campaña? Después de todo, si no fuera por las moscas, Issa no habría escrito el famoso poema que citábamos el otro día. Eso parece decir este haiku de Hisao:
蝿のいる國だからこそ一茶の句 — 久夫
hae no iru kuni dakara koso issa no ku

País de moscas
—y de versos de Issa,
en consecuencia.
Eso parece… pero es posible que aquí la palabra kuni no se refiera a Japón sino a Shinano, tierra de Issa y frecuente objeto de escarnio, como el Lepe de España. El poema, entonces, no sería vindicativo, sino todo lo contrario.

2 comentarios:

mas dijo...

Jajaja, "aficiones curiosas", moscas, comezón, matamoscas, rascador...
Tienes razón.Hisao también.
Unas preguntas me salieron también. ¿Habría alguna propaganda como en el Holocaust?

Tania dijo...

Yo siempre he pensado que hay dos criaturas de las que podríamos prescindir totalmente: las moscas y las hienas.

¿Dónde solicito el lanzallamas?