Y una aclaración. El otro día dije que en la época Heian y en la época de Edo, es decir hace un milenio y un siglo,
roughly speaking, se vendían en japón jaulas con grillos cantores. Todavía se venden, aunque no se dónde. El domingo pasado, luego de bajar el
Monte Hiei por el lado del Lago Biwa y visitar el
Gran Santuario de Hiyoshi, del que ya les contaré, vimos esta jaula colgada a la entrada de un restaurante de soba. En la foto tal vez no se aprecia el tamaño de los bichos, que era considerable. El bambú que está al lado y el pepino dentro de la jaula darán tal vez una idea.
2 comentarios:
En efecto, no se aprecia bien el tamaño, aunque pareciera que uno solo llena un taco.
Cuando leí el título creí que ibas a escribir algo acerca de la política mexicana. Ja, qué chasco.
Debe ser hermosísimo tener un grillo de estos como mascota. Cómo me recuerda la película de "El último emperador".
Saludos y ¿hay algo que pueda traerles desde México? Me voy, al fin, a pasar vacaciones al DeFectuoso.
Saludos.
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